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Educadores DACA de Los Ángeles listos para enfrentar lo que venga

Esmeralda Fabián Romero | December 5, 2016



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Imagen de un altar de Día de los Muertos en honor a estudiantes indocumentados durante un evento al que asistió Bravo.

Imagen de un altar de Día de los Muertos en honor a estudiantes indocumentados durante un evento al que asistió Bravo.

Francisco Bravo está orgulloso de ser educador y de poder ayudar a estudiantes con necesidades especiales en Lincoln Heights. Obtener su título universitario y luego una maestría en educación como estudiante indocumentado ha sido un reto difícil, pero no tan duro como el que tendrá que enfrentar ahora.  La posibilidad de perder todo lo que ha conseguido, si llegara a desaparecer el programa DACA bajo la nueva administración Trump, lo tiene preocupado pero no vencido.

“Todo lo que está pasando ha sido desconcertante para mi. Durante muchos años luché como estudiante en las escuelas por conseguir DACA y ahora escuchar que pueda terminarse es algo que me afecta emocionalmente, pero la realidad es que este es es el único hogar que conozco, esta es mi comunidad, así que no me voy a ir”, expresó el maestro de educación especial en la escuela chárter Alliance Susan & Eric Smidt Technology High School.

“El dīa después de la elección no me sentía bien, porque no lo esperaba. No quería decirle a mi esposa que me sentía preocupado,  especialmente porque tengo un hijo con necesidades especiales. Básicamente era tener que decir que tenía que dejar todo por lo que había luchado”, recordó Bravo, quien llegó a este país a la edad de 6 años, procedente de Puebla, México.

“Toda mi época como estudiante ha sido difícil, estoy acostumbrado a los retos y se que el futuro va a ser difícil pero voy a hacer lo mejor que pueda mientras estoy aquí. No voy a dejar que nada me detenga”.

De la misma manera que estudiantes DACA enfrentan la incertidumbre de su futuro educativo, asimismo la preocupación se extiende a varios niveles entre educadores y trabajadores escolares del distrito escolar unificado de Los Ángeles (LAUSD), que pertenecen al sindicato de maestros UTLA, que la noche del jueves convocó a sus miembros a un foros sobre inmigración.

Ahí los asistentes recibieron información legal y recursos para proteger a estudiantes y colegas. El líder de UTLA, dejó en claro que realizarán demostraciones públicas para manifestarse ante los ataques a la comunidad inmigrante y en defensa del acceso a la educación pública.

Bravo también sabe ahora que no está solo en esto. Él decidió hablar abiertamente de su situación con el personal y alumnos de su escuela y dice haber recibido de ellos el apoyo que tanto necesitaba.

“Les hice saber que lo que estaba pasando me iba a impactar y que tal vez dentro de poco ya no estaría aquí, pero afortunadamente recibí todo el apoyo”, cuenta el maestro que también ha encontrado una red de apoyo en otros maestros DACA de otras escuelas. “Compartimos experiencias, preocupaciones, casi hemos llorado, y nos cuestionamos qué es lo que debemos de hacer, darle a conocer a la comunidad, organizarnos”.

Su principal preocupación son sus estudiantes y por ello les ha compartido ya sobre su situación migratoria y los riesgos que enfrenta. Pero han sido precisamente ellos quienes le han dado el aliento para enfrentar estos momentos de incertidumbre.

“Ellos son estudiantes que enfrentan grandes retos para aprender. Les he hecho saber que soy indocumentado, pero les he asegurado que estoy bien y que no voy a dejar de apoyarlos como lo he hecho hasta ahora”, aseguró Bravo. “Quiero hacerles saber que nada es más importante que su educación, que hay retos como los que yo pasé al ser un estudiante indocumentado, pero aun así logré obtener mi maestría. Nada debe detenerte”.

Lida Jennings, directora ejecutiva de Teach for America (TFA) en Los Ángeles reconoció  que la situación por la que atraviesan los maestros DACA es apremiante. “Actualmente tenemos alrededor de 17 maestros y ex alumnos de TFA en Los Ángeles bajo el programa DACA y este asunto es muy importante para nosotros”, dijo.  TFA está brindándoles apoyo a estos maestros con asistencia financiera, cubriendo los costos legales en los que incurran, así como el costo de la renovación de sus permisos (de trabajo) para quienes sean elegibles.

Ilse Escobar es también una beneficiada de DACA, quien actualmente trabaja como coordinadora comunitaria de UTLA, con el permiso de trabajo temporal que le fue otorgado, apoyando a educadores, padres y estudiantes del LAUSD.

Escobar dijo sentirse directamente afectada por el ambiente de temor e inseguridad que hay actualmente entre los educadores del LAUSD. Ella al igual que docenas de maestros y trabajadores escolares que se reunieron el jueves en el foro, creen que deben estar listos y organizados para defender a educadores y estudiantes en su comunidad del riesgo de deportación.

“La gente está ahora mismo cuestionando su futuro después del 20 de enero. Los estudiantes se preguntan si les será posible quedarse  junto con sus familias en este país si no son ciudadanos, porque cualquiera que no es ciudadano en este momento se siente preocupado de su seguridad y con justa razón”, dijo Escobar.

La joven quien llegó a este país desde muy pequeña junto con sus padres y hermana desde Guerrero, México, opinó que son muchos los que trabajan en la educación y que están viviendo este momento de incertidumbre. Lo que está afectando directamente a los estudiantes, al ser los educadores quienes están más cerca de ellos.

“Esto no solo está pasando en el LAUSD sino a lo largo del país, mucha gente, incluyendo educadores, están en esta situación. No puedo dar datos tangibles pero sé que es una realidad. La razón por la que muchos de ellos entraron a esta profesión es precisamente por la seguridad que te da este trabajo y queremos que se mantenga así”, resaltó.

Como miembro de la unión de maestros, Escobar señaló que los educadores de Los Ángeles están listos y organizados para proteger y defender a sus estudiantes y sus familias del “trauma” dentro de las escuelas.

El maestro de Wilson High School Rudy Dueñas, quien también asistió al foro de UTLA , dijo conocer de primera mano el trauma que pueden estar pasando muchos de sus estudiantes de “forma silenciosa” de la misma manera que el vivió la violencia de barrio. Y que los estudiantes que no lo expresan son los que más necesitan de la ayuda de sus maestros en estos momentos.

“Tenemos que ser los oídos de nuestros estudiantes. Escucharlos, darles el espacio para escucharlos. Tal vez no tenemos las respuestas, pero dejarles saber que estamos aquí para ellos”.

En el foro, el presidente de UTLA Alex Caputo-Pearl dijo que los maestros y trabajadores escolares están listos para realizar tres próximas manifestaciones, incluyendo una el 15 de diciembre para promover las  escuelas comunitarias, otra el 19 de enero para reafirmar que las escuelas son “zonas seguras”  y que resistirán a los ataques contra estudiantes inmigrantes, sus familias y su comunidad,  y una más el 28 de febrero con motivo de su contrato colectivo.

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