In Partnership with The 74

Latinos universitarios de primera generación siguen desafiando el reto de graduarse

Esmeralda Fabián Romero | May 31, 2017



Estudiantes de PUC Schools asistiendo al evento Senior Send-Off el pasado jueves en PUC Sylmar Educational Complex.

Hoy más que nunca cada vez más latinos asisten a a la universidad, pero para ellos obtener un título universitario sigue siendo todo un reto.

Aquellos que han logrado graduarse y están recibiendo sus diplomas esta primavera tienen mucho que celebrar, sobre todo porque el número de latinos que se gradúan de la universidad está aumentando muy lentamente. En dos décadas sólo ha aumentado 7 puntos porcentuales desde 1995, cuando el 9 por ciento de los latinos estaban llegando a la graduación universitaria. En 2015, ese número sólo aumentó a un 16 por ciento, según el informe del Centro Nacional de Estadísticas de Educación (NCES) The Condition of Education, un reporte obligatorio que es entregado al Congreso anualmente. En comparación, alrededor del 41 por ciento de estudiantes anglo terminaron sus estudios universitarios.

El reto de graduarse es aún más difícil para los estudiantes universitarios latinos de primera generación, incluso muchos de ellos no terminan su primer año en la universidad.

“La universidad es difícil, pero los cursos no son la parte más difícil de ser un estudiante universitario de primera generación”, dijo Brenda Contreras, estudiante universitaria de primera generación en Sacramento State University y miembro de Students for Education Reform.

“Ojalá hubiera aprendido que la universidad no es sólo presentarse a clase y hacer el trabajo. Como estudiante de color de primera generación, la universidad ha sido un mundo completamente nuevo para el que no estaba preparada”, dijo la jven.

Según la primera encuesta nacional de este tipo realizada por Students for Education Reform (SFER), una organización nacional de estudiantes universitarios que luchan por la justicia educativa, el 72 por ciento de los estudiantes universitarios de primera generación creen que la educación universitaria es su “boleto para salir de la pobreza”.

Reconociendo estos desafíos, una red de escuelas chárter de Los Ángeles, PUC Schools, ha desarrollado el programa “Senior Send-Off”, que se llevó a cabo por tercer año consecutivo. Como parte de este programa, 350 estudiantes del último grado de preparatoria asistieron a un evento el jueves pasado en PUC Sylmar Educational Complex en Sylmar, donde recibieron información y otros recursos para ayudarles a permanecer en la universidad durante el primer año, cuando es más probable que abandonen  sus estudios.

Se discutieron temas como el acceso a los servicios de salud y la planificación de su trabajo académico, o cómo evitar el “summer melt”  o desgaste de verano, cuando los estudiantes que se han comprometido con alguna universidad y han completado su solicitud de ayuda financiera pierden su motivación durante el verano y no continúan con sus planes universitarios.

Las escuelas PUC, que atienden a un 95 por ciento de estudiantes latinos, tienen una tasa de permanencia del 60 por ciento en el primer año, que está a la par con el promedio nacional, pero superior a la tasa promedio para los estudiantes latinos, que según PUC es más baja y esto en parte como resultado de su programa. LA Unified no recopila este tipo de datos de sus estudiantes.

“Ese primer año en la universidad, fue muy duro y le doy totalmente de crédito a este programa de los ex alumnos que me  ayudaron en los momentos difíciles”, dijo Kevin Soto, que entrará en su segundo año en Cal State Northridge el próximo otoño y es un ex alumno de las escuelas PUC.

“Saber que la comunidad de PUC – funcionarios de la escuela, antiguos estudiantes y aquellos que se graduaron conmigo – estuvieron siempre allí para darme fortaleza y  me recordaron que yo tenía la capacidad de hacerlo bien y prosperar en la universidad. Estoy tan feliz ahora de regresar la ayuda con  los recién graduados de PUC a triunfar también”, dijo Soto.

“El primer año de la universidad es el más crítico. Si podemos ayudar a los estudiantes durante el primer año, su probabilidad de persistir aumenta significativamente “, dijo Vickie Morales, gerente de relaciones de ex alumnos de PUC, en un comunicado. “Queremos que desistan de abandonar porque lo vean como la única opción porque los estudiantes se sientan incapaces de averiguar cómo defenderse a sí mismos o a quién dirigir sus preocupaciones. A veces, una simple llamada ayuda al estudiante a permanecer en la universidad”.

La encuesta de SFER también encontró que el 36 por ciento de los estudiantes universitarios de primera generación sienten que la preparatoria no los preparó para la universidad. Y a la mayoría de ellos les habría gustado aprender otras habilidades tales como educación financiera, practicar entrevistas de trabajo, o cómo construir un curriculum, o aprender cómo manejar del estrés.

“Las razones no académicas como la confusión con respecto a la ayuda financiera, el proceso de inscripción del próximo trimestre, las retenciones u otros factores de transición -como nostalgia, choque cultural o presión familiar- pueden ser la razón principal  por la que los estudiantes abandonan la universidad”, dijo Morales.

“Estos estudiantes han trabajado duro para superar muchos desafíos y llegar a la universidad. Su perspectiva nos recuerda por qué es tan crítico eliminar los obstáculos a la oportunidad y ayudar a más estudiantes de todos los orígenes a completar sus estudios  universitarios”, dijo Alexis Morin, directora ejecutiva y co- fundadora de SFER.

Leer siguiente