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Comentario: Encontrando tu camino con justicia restaurativa

LA School Report | June 1, 2017



Por Ramón Altamirano

Ya cursaba yo el primer año (freshman) en Cal State Northridge antes de que me diera cuenta que mis escuelas me habían defraudado.

Tal parecía, de repente, que los 12 años previos de mi educación no habían estado al nivel del de los de mis compañeros de clase. Otros estudiantes habían llegado a la universidad con las habilidades académicas y sociales necesarias para navegar en el mundo académico.

No tardé mucho en comenzar a  preguntarme si yo siquiera debiera estar allí. En parte, este pensamiento se originó tanto por tener la sensación de haber recibido una educación de nivel inferior pero también extrañamente por haber tenido la experiencia de recibir clases de alguien que se parecía a mí.  Precisamente, ésto despertó en mi la inquietud de querer enseñar.

Desafortunadamente, esta historia suele ser demasiado común entre estudiantes en Los Ángeles y por todo el país. La mayoría de mis estudiantes se catalogan por debajo de la línea de pobreza estatal y la mayoría de ellos comparte las mismas experiencias que yo tuve. Como estudiante, yo logré sobrellevarlo, y no fue fácil. Hacerme merecedor de mi título y finalmente convertirme en maestro fueron para mí no sólo logros personales significativos sino que me han dado la excepcional oportunidad  de mostrarles a los estudiantes de mi comunidad que hay un camino para ellos.

Tengo la fortuna de trabajar en una escuela que también cree en ese camino. Walnut Park School of Social Justice aplica un enfoque equitativo a la educación integral del niño. Por ejemplo, en lugar de manejar los aspectos conductuales de manera estrictamente punitiva, abordamos las causas de raíz de los problemas disciplinarios. Nuestros estudiantes aprenden a asumir la responsabilidad de sus acciones, a reparar el daño que hayan ocasionado a la escuela, la comunidad y a ellos mismos. Es importante que creen consciencia de que sus elecciones cuentan. Lo que ellos hagan cuenta, porque ellos cuentan.

Después de  reflejarme en mis propias experiencias como estudiante y como educador, me queda claro que mejorar el clima escolar es fundamental para proporcionar a  los estudiantes una educación de excelencia y un sólido sentido de auto-valía. Como antiguo maestro suplente en algunos vecindarios en LA que sirven a nuestros estudiantes más vulnerables, vi de cerca el efecto negativo que el hecho de  NO asumir la responsabilidad de una conducta o acción impropia y el descuido de la solución del problema pueden tener en una comunidad escolar. Los estudiantes ven la escuela como un obstáculo que salvar y no como una oportunidad que se debe tomar.

He tenido la suerte, en mi actual función, de experimentar de primera mano algunos de los beneficios de la justicia restaurativa, como por ejemplo, la responsabilidad del estudiante.  Y aunque este cambio de actitud no siempre  ha sido fácil de implementar, ha ayudado a sembrar una semilla de esperanza para nuestros estudiantes. Creo yo que ha ayudado a nuestros estudiantes a comenzar a visualizar su educación  con más esperanza. Yo hago cuanto está a mi alcance para construir esa esperanza en mi propio salón de clases.

Además, he buscado la forma de apoyar a mis estudiantes fuera del salón de clases. He comenzado a entrenar equipos de baseball y football, lo cual me ha permitido conocer otras facetas de mis estudiantes. A través de Educators for Excellence (Educadores para la Excelencia) he comenzado a trabajar con otros colegas de la ciudad para propugnar por políticas  que conlleven la promesa de cambiarles la vida a nuestros estudiantes. He tenido la oportunidad de integrarme a un equipo dedicado a revisar las políticas distritales y analizar el clima en las escuelas y las mejoras a la equidad estudiantil a través de LAUSD.

Si queremos un cambio transformacional para nuestros estudiantes, necesitamos procurarlos de la forma que podamos, ya sea enseñándoles en el salón de clases, entrenándolos en el campo del deporte o luchando por corregir la injusticia a nivel distrital y estatal.

Ramón Altamirano es miembro de E4E-Los Angeles y maestro de educación especial de primer año en Walnut Park Middle School of Social Justice.


Traducción al Español financiada por The Eli and Edythe Broad Foundation. LA School Report mantendrá el control editorial absoluto sobre el contenido.

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