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Exclusiva: Más estudiantes de LAUSD serán inspeccionados buscando armas este año

Mike Szymanski | August 2, 2017



Protestas afuera de una reunión del Consejo Escolar de LA Unified  sobre las búsquedas aleatorias.

Se esperan búsquedas más cuidadosas en las escuelas este otoño cuando los funcionarios de LA Unified empujen a los directores a satisfacer sus requerimientos diarios de búsquedas con detectores de metal en los estudiantes y búsquedas aleatorias de cuchillos, armas o drogas en los casilleros.

Un informe interno reveló que algunas escuelas todavía no están realizando las búsquedas obligatorias en los estudiantes que el distrito requiere, por lo que los funcionarios del distrito dijeron que pondrán una renovada urgencia en la práctica –la cual es rotundamente opuesta por muchos grupos comunitarios y escuelas chárter.

“Tenemos que recordar a los directores de los requisitos de estas políticas”, dijo Darneika Watson, la nueva directora ejecutiva de la División de Operaciones (Division of Operations), quien será responsable de asegurarse de que las escuelas cumplan con las búsquedas aleatorias. “Hemos tenido una caída significativa en las expulsiones y suspensiones, y puede ser en parte debido a lo que las búsquedas están comunicando, y nuestro trabajo con la justicia restaurativa (restorative justice), puede que todo vaya de la mano”.

Todas las escuelas –incluidas las escuelas para adultos, las escuelas chárter afiliadas y las escuelas chárter independientes que están co-localizadas (ubicadas conjuntamente) en propiedad del distrito, son requeridas por el distrito a realizar búsquedas aleatorias con detectores de metales cada día y a diferentes horas durante el día escolar. Las escuelas también tienen que programar búsquedas aleatorias en por lo menos 10 casilleros cada día.

Todos los estudiantes de LA Unified en sexto grado o superior están sujetos a las búsquedas diarias. Una varita de mano que detecta objetos de metal se utiliza para escanear a los estudiantes. Las exploraciones deben ser realizadas por un adulto del mismo sexo que el estudiante. Los anuncios deben ser colocados en las escuelas y los padres deben ser alertados de la política.

Los estudiantes pueden ser registrados si hay “causa razonable” y son arrestados si se descubre que poseen un arma de fuego u otra arma peligrosa. Los estudiantes que se nieguen a ser registrados serán sujetos a reprimenda disciplinaria, y otros que rechacen las búsquedas serán escoltados fuera del campus. (Lea la política completa aquí.)

Las búsquedas con detectores de metal fueron aprobadas por primera vez en el distrito en 1993 y se hicieron obligatorias en todas las escuelas en 2005. Una política más detallada fue publicada en 2011 y firmada por la entonces superintendente de operaciones escolares Michelle King. Ahora superintendente del distrito, King es responsable de ver que las búsquedas se llevan a cabo correctamente.

La Oficina del Inspector General (Office of Inspector General) del distrito revisó este año el cumplimiento de la política por parte de las escuelas y encontró algunas modestas mejoras desde la última revisión de las escuelas hace tres años, pero todavía existen algunos problemas.

El más reciente informe encontró:

  • El mismo porcentaje de escuelas seleccionadas al azar (10 por ciento) todavía no realizan búsquedas diarias con detectores de metales.
  • La última inspección mostró que el 30 por ciento de las escuelas no realizaban búsquedas diarias en los casilleros. En 2014, sólo el 7 por ciento de las escuelas no estaban  haciendo búsquedas en casilleros diariamente.
  • Una escuela no había realizado una sola búsqueda en casilleros durante el año pasado.
  • Una escuela realizó búsquedas de casilleros basadas solamente en sospechas.
  • Una cuarta parte de las escuelas no tenía suficientes dispositivos de detección de metales. Eso es una mejora desde 2014, cuando el 38 por ciento no tenía suficientes dispositivos.
  • El informe encontró que la falta de supervisión se tradujo en búsquedas poco frecuentes en las escuelas y “había un mayor riesgo de la presencia de armas mortales y otros objetos dañinos en el campus que pudieran potencialmente conducir a la violencia”.

El informe recomendaba una mayor supervisión por parte del distrito. No hay multas para las escuelas que no están cumpliendo.

En Abril, el informe fue firmado por Earl Perkins, el superintendente asociado de operaciones del distrito. Perkins dijo en una carta que le gustaría ver “100 por ciento de cumplimiento”, pero se retiró en Junio. El nuevo director de operaciones, Watson, se comprometió a continuar con la política.

Algunas escuelas chárter se han negado a seguir los requisitos del distrito porque dicen que las búsquedas son degradantes para los niños e impiden la educación.

“No es que vayamos a quitar dinero de las escuelas que no cumplen”, dijo Devora Navera Reed, jefa de abogados de educación y litigios del distrito. “Pero si una escuela chárter que está co-localizada en uno de nuestros campus escolares no cumple y se niega a hacer las búsquedas, entonces eso está en violación del acuerdo para el uso de sus instalaciones, y está en violación de los estatutos de la chárter”.

Eso significa que las escuelas chárter que se niegan a hacer sus búsquedas diarias o el registro de casilleros podrían perder su co-localización dentro de una propiedad de LA Unified.

“Tenemos este boletín de políticas para la seguridad y el bienestar de todos los niños, y eso es una gran prioridad para este distrito”, dijo Reed. “Sabemos que hay un fuerte debate sobre los procedimientos, y seguiremos comunicándonos y educando a todos sobre ello”.

En una rara alianza entre los grupos de gestión de las chárter y el sindicato local de maestros, cerca de una docena de grupos chárter y la UTLA se unieron a ACLU (Unión Americana de Derechos Civiles) y otros grupos cívicos para firmar una carta hace un año pidiendo al distrito que terminara con las búsquedas porque esta práctica “criminaliza injustamente a los estudiantes y socava la confianza construida entre los educadores, los estudiantes y la comunidad”.

Los maestros, los ayudantes de la escuela y personal administrativo –en lugar de la policía de la escuela –realizan las búsquedas al azar, y algunos maestros dicen que destruye la confianza que los estudiantes tienen con sus maestros.

“No hay duda de que la seguridad de nuestros estudiantes debe ser una prioridad, pero crear el ambiente seguro y de apoyo que nuestros estudiantes necesitan para aprender no puede suceder cuando un estudiante es recibido con un detector de metales cada mañana”, dijo Max Arias, director ejecutivo del SEIU (Sindicato Internacional de Empleados de Servicio) Local 99, cuyos miembros –incluyendo personal de las instalaciones, supervisores del patio y ayudantes del campus –a menudo se les pide que realicen las búsquedas. “Para construir verdaderas zonas seguras en LAUSD, debemos trabajar juntos para encontrar soluciones que creen confianza y apoyo entre todos los estudiantes, el personal y la comunidad local. Esto incluye el fortalecimiento de programas y servicios que mejoran el clima escolar y fomentan relaciones más fuertes entre los padres y las escuelas”.

Un maestro en la Escuela Preparatoria Central High School Mar Vista Gardens ha recolectado más de 3,500 firmas a través de una petición en línea pidiendo el fin de las búsquedas. “El distrito está evaluando qué tan temerosos están los estudiantes en este momento, necesitan dejar de contribuir a ese miedo”, dijo el instructor, que lleva un solo nombre, Vitaly.

“El informe está equivocado porque no está tomando en cuenta la seguridad”, dijo Vitaly, quien mencionó que ha estado trabajando “tras bambalinas” para que la junta escolar cambie los procedimientos. “La política actual únicamente exaspera y aumenta el desorden. Esperamos que no se acentúe en este próximo año escolar”.

Daryl Narimatsu, administrador de operaciones del distrito, dijo que LA Unified ha proporcionado al menos dos detectores de metales para escuelas con menos de 1,000 estudiantes, y cuatro para aquellas con más de 1,000. Si las escuelas las perdieron o las rompieron, deberán ser reemplazadas por las escuelas.

“También vamos a realizar más cursos para aquellos que participan en las búsquedas”, dijo Narimatsu. Esto incluirá tanto dónde las escuelas colocan los anuncios hasta cómo notificar a los padres sobre las búsquedas.

La Consejera Mónica García dijo en una entrevista que el tema de las búsquedas al azar probablemente llegará a la nueva junta directiva este año.

Las protestas en contra de las búsquedas se han llevado a cabo tanto durante las juntas del consejo escolar como durante las del comité, y García ha escuchado muchas de ellas, pues encabeza el Successful School Climate: Progressive Discipline and Safety Committee (Clima Escolar Exitoso: Comité de Disciplina Progresista y Seguridad). García, quien es también empleada del Departamento de Libertad Condicional del condado de Los Ángeles, declaró que espera que el distrito pueda revisar la política que ha creado mucho antagonismo.

Estoy en conversaciones constantes con los promotores de esta política y hablando con la Dra. King y con (el jefe de policía de la escuela) Steve Zipperman y la gente en la justicia restaurativa, y sé que podemos trabajar juntos y no reaccionar sólo a este reporte”, dijo García. “Tenemos que aprender lo que está sucediendo en los lugares donde trabaja con éxito, y por qué hay algunos lugares donde se considera que es una política atroz”.

García señaló que el distrito ha logrado un mínimo histórico en el número de suspensiones y expulsiones. “Éste es un asunto de la América urbana, y ahora tenemos que tener conversaciones en las escuelas acerca de la seguridad y cómo apoyar a los jóvenes”.

Los miembros de la junta escolar en el pasado han dicho que muchos padres apoyan las búsquedas al azar, pero un grupo vocal de activistas han hablado últimamente acerca de un clima de miedo creado por la administración Trump hacia los inmigrantes y las minorías, lo que lleva a la desconfianza en la policía.

“Debido a que las búsquedas han sido parte de la política del distrito durante tanto tiempo, probablemente se necesitaría una conversación con todas las partes interesadas, incluyendo a los miembros de la junta escolar para cambiar esta política”, dijo Reed. “Hasta ahora, esto ha sido un elemento de disuasión efectivo”.

“Necesitamos encontrar soluciones para mantener las drogas y las armas fuera de los campus y aun así mantener un ambiente de aprendizaje creativo”, dijo García.


Traducción al Español financiada por The Eli and Edythe Broad Foundation. LA School Report mantendrá el control editorial absoluto sobre el contenido.

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