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Un ‘aula para padres’ en Los Ángeles que hace prosperar a sus estudiantes

Esmeralda Fabián Romero | November 9, 2017



Padres celebrando a los ganadores de una tarjeta de regalo en una rifa durante el taller de alfabetización el mes pasado en la primaria Amestoy.

Hace cuatro años, el director de la primaria Amestoy Elementary, Hugh Ryan, tomó la decisión estratégica de invertir en los padres.

Estableció metas altas para lograr la participación de los padres y alistó a los maestros en ese esfuerzo y en asegurarse de que los padres se sintieran valorados. Abrió el centro para padres con fondos del distrito y brindó su completo apoyo a los empleados que trabajan a tiempo parcial representando a los padres—dándoles la libertad de dirigir el centro de la manera en que ellos consideren que sería mejor para apoyar a los padres.

Como resultado, los padres han aprendido y prosperado. Pero no sólo los padres.

En dos años, los estudiantes de la escuela aumentaron sus puntajes de matemáticas en los exámenes estatales en más del 75 por ciento. Los puntajes en artes del idioma inglés aumentaron casi un 50 por ciento. La reclasificación de estudiantes de inglés se duplicó en un año.

“El papel del coordinador de reclasificación fue clave ya que se reunió con cada uno de los padres de esos estudiantes. Usamos un enfoque personalizado trabajando con cerca de 60 estudiantes”, comentó Ryan, quien ha sido el director de Amestoy durante 10 años en la comunidad de Gardena en South Bay.

Amestoy sirve a aproximadamente 800 estudiantes de educación temprana a quinto grado, el 70 por ciento de los cuales son latinos y el 85 por ciento son elegibles para recibir almuerzos gratuitos o a precio reducido. En Gardena, los latinos representan el 40 por ciento de la población de la comunidad, y el 52 por ciento habla un idioma principal que no es el Inglés.

Ryan calificó la participación de los padres como “intrínseca” a los puntajes más altos en las pruebas. En el centro de padres, los padres recibieron cuestionarios muestra de las preguntas de los exámenes estatales y se les mostró lo que se esperaba que los estudiantes supieran en cada nivel de grado. Los padres de los estudiantes de Inglés también fueron informados sobre el tipo de preguntas incluidas en la prueba para la reclasificación.

Este año, los resultados de las pruebas estatales (CAASPP)—Evaluación de California del Desempeño y Progreso Estudiantil—mostraron que el 30 por ciento de los estudiantes eran competentes en matemáticas, en comparación al 17 por ciento en 2015. Casi el 31 por ciento de los estudiantes mostró dominio en el inglés, frente al 21 por ciento en 2015. La tasa de reclasificación de Amestoy pasó del 12 por ciento en el ciclo escolar de 2015-16 a 24 por ciento este año, superando el promedio del 21 por ciento del distrito. Dijo que el aumento es un resultado directo de la participación de los padres.

 

‘CONTAMOS CON LA COMPLETA CONFIANZA DE NUESTRO DIRECTOR’

Martha Novoa, una de los dos padres empleados en el centro para padres de Amestoy, atribuye gran parte del éxito del centro a la orientación y la confianza que el director les brinda tanto a ella como a los voluntarios.

“Hemos visitado otros centros para padres en el distrito y lamentablemente no todos son como el nuestro. Nos han comentado que a veces las administraciones no les permiten a ellos hacer lo que creen que es mejor. Pero en nuestro caso, eso es todo lo contrario, contamos con la total confianza de nuestro director. Estamos muy agradecidos”, compartió ella.

“La participación de los padres ha sido una parte importante de mi mensaje desde el primer día”, dijo Ryan. “Durante los últimos cuatro años, la directiva del distrito se ha sumado a eso. Y es realmente el trabajo de los representantes de padres. Tienen la libertad de crear el mejor entorno posible, pero también saben que tenemos el objetivo de aumentar la participación de los padres, y han logrado ese objetivo”.

Aumentar la participación y el compromiso de los padres es una de las cinco prioridades de la escuela, así como la seguridad, un ambiente que los haga sentir bienvenidos, la alfabetización temprana y la calidad de la instrucción.

Ryan dijo que la participación se puede medir por la cantidad de padres que hacen acto de presencia en las conferencias de padres y en los talleres que se realizan dos veces al mes. Durante los últimos dos años, hemos tenido una participación del 100 por ciento en la encuesta para padres de la escuela.

“Entregar una encuesta a los padres y lograr que todos respondan sólo muestra el alto nivel de compromiso de su parte, pero también del personal que coordina”, dijo Ryan.

Alrededor de 60 padres son voluntarios regularmente en el centro de padres de Amestoy. La meta de Ryan es aumentar ese número en un 10 por ciento el próximo año.

 

‘UN AULA PARA PADRES’

El primer centro para padres de LAUSD abrió en 1990 en el campus de la escuela primaria 75th Street Elementary. En 2011, la junta escolar aprobó $ 20 millones para mejorar los centros para las familias en cada escuela creando “un salón de clase para los padres”—a classroom for parents.

En la actualidad hay más de 500 centros para padres en las escuelas de LAUSD, y 145 han sido renovados con fondos del distrito. En agosto, se aprobaron fondos para renovar 85 centros más y equiparlos con computadoras personales para padres. Y se espera que 192 más sean renovados para el 2018. El costo de un nuevo centro para padres va de $ 65,000 a $ 100,000. Cada uno tiene uno o dos representantes de padres de medio tiempo, a quienes se les paga $ 17 por hora.

Rosalinda Lugo, administradora de los servicios para padres y servicios comunitarios de LA Unified, dijo en una entrevista al comienzo del año escolar que el proceso de selección del programa de padres voluntarios del distrito es un “gran esfuerzo” pero es la “clave para el éxito” de los centros.

Ella dijo que la meta del centro este año es capacitar a los padres para utilizar la nueva herramienta estatal en línea para medir el rendimiento escolar, llamada California School Dasboard (monitor de rendimiento escolar de California). Además, los centros de padres son clave en el objetivo del distrito de inscribir al 100 por ciento de todos los padres en todo el distrito en el portal para padres de PASSport para 2019.

“La Superintendente (Michelle) King se ha fijado el objetivo de lograr tener a todos nuestros padres inscritos en el portal y usarlo activamente”, comentó Lugo.

Los centros para padres también ayudan a las familias a usar su nuevo unified enrollment system (sistema de inscripción unificado). La plataforma en línea es un one-stop system, un sistema integral que ayuda a los padres a inscribirse en las escuelas de su elección que ofrecen programas especializados dentro del distrito.

La inscripción de Amestoy ha sido constante durante los últimos tres años con aproximadamente 800 estudiantes. Este año disminuyó ligeramente a 790 estudiantes, pero Ryan espera que crezca, ya que este año la escuela agregó una STEAM Academy and Multilingual/Multicultural magnet (Academia STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas)  y magnet Multilingüe / Multicultural) para los grados 1-5. Un centro estatal de educación temprana también se encuentra en el campus.

Ryan dijo que el centro para padres de Amestoy opera con fondos federales de Título I, que ayudan a estudiantes de bajos ingresos, y fondos de LA Unified designados para los centros.

“Los niños aprenden a través de las experiencias de sus padres. Si no tienen a sus padres participando en su educación, entonces quedamos nosotros los educadores como responsables”, dijo Ryan. Ahora más que nunca, es crucial contar con la participación de los padres debido a los rápidos cambios que están sucediendo en la educación, desde un nuevo plan de estudios y evaluaciones hasta tecnología, dijo.

La participación de la familia es tan importante en Amestoy que los maestros están siendo evaluados en base al incremento de la participación, dijo Ryan.

“No sé exactamente qué dice su contrato como maestros sindicalizados de UTLA –United Teachers LA –sobre las evaluaciones de los maestros, lo que sé es que LAUSD tiene un marco de enseñanza-aprendizaje con estándares para la comunicación de los maestros con las familias y lograr que participen”, dijo Ryan. Ya sea que “sean evaluados o no, están recibiendo capacitación para ello y se espera que valoren este componente como uno de los principales objetivos escolares”.

Sandra Marin, sentada a la izquierda, en el taller de alfabetización para padres.

‘VALORADA Y FELIZ’

Sandra Marin comenzó como voluntaria en Amestoy porque su hijo estaba enfrentando dificultades.

“Empecé a venir a la escuela para apoyar a mi hijo cuando comenzó el preescolar. Estaba atravesando por un momento difícil. Quería que supiera que mamá y la maestra estaban trabajando juntas para él”, dijo Marin. “Realmente nunca me ofrecí para ayudar a mi comunidad, me ofrecí para ayudar a mi hijo. Pero al final creció porque yo estaba ayudando y eso ayudó a toda la clase y también a mi comunidad”.

Marin dice que saber eso la hace sentir “valorada y feliz”. Por eso asiste a los talleres de alfabetización y matemáticas, como el que se realizó el mes pasado donde aprendió consejos para ayudar con la tarea. El centro tiene una participación de 25 a 30 padres que se presentan para los talleres dos veces al mes, los cuales cubren temas como alfabetización, salud mental y prevención del suicidio.

En el último taller, los facilitadores escolares y el personal de instrucción distribuyeron materiales para que los padres practiquen ejercicios de ortografía con sus hijos y otras actividades. Los padres estaban hablando y riendo juntos y celebraron a los ganadores de una rifa.

“Siento que hice nuevos amigos, siempre hay alguien con quien puedo hablar. Me siento realmente muy cómoda”, dijo Marin, cuyo hijo ahora está en el kínder de transición. Ella ha visto mejoras en su comportamiento y buen progreso en clase.

Pero no fue tan fácil y gratificante al principio. Ella recuerda sentirse “aislada” y sus esfuerzos no estaban teniendo los resultados que esperaba.

“Cuando comencé a ir al aula de mi hijo, fue aún peor. Lloraba cuando me veía en el salón de clases porque quería estar conmigo, y yo me sentía confundida. Estaba preocupada, pero los parent reps— representantes de los padres me dijeron que podía usar el centro de padres para ser voluntaria y obtuve el apoyo que necesitaba”.

Marin aprecia poder apoyar a la escuela de acuerdo a sus posibilidades, sin sentir ninguna presión o compromiso. “Ayudar desde casa se sentía como un quehacer, mientras que venir aquí es una experiencia en la que veo amigos y en la que me siento valorada, lo cual me hace sentir aún más dispuesta a ser voluntaria en la escuela”.

 

‘ESTAMOS AQUÍ PARA AYUDARLES’

Xochitl Felix, es otra representante en el centro para padres de Amestoy. Comenzó como voluntaria hace seis años en la escuela para ayudar a sus hijos, y durante los últimos tres años ha trabajado a tiempo parcial como representante de padres. Su trabajo ha ayudado a abrir las puertas de la escuela a otros padres como ella, incluyendo a las familias de inmigrantes.

Felix dijo que para muchos de ellos la mayor barrera es el idioma, pero dado que es bilingüe en Español, ella ha podido decirles: “No tengan miedo, no dejen que el idioma sea un impedimento. Ustedes son bienvenidos aquí y estamos aquí para ayudarlos”, declaró.

Xochitl Felix, parada a la derecha, guiando a los padres con una actividad para facilitar la tarea de sus hijos .

Ella dijo que una de las preocupaciones más comunes para los padres es no saber cómo comunicarse con el maestro, especialmente si no hablan Inglés.  “Estamos aquí para ser ese enlace y traducir para ellos. No queremos que el lenguaje sea una barrera”.

Un traductor provisto por el distrito está presente en todos los talleres en el centro de padres para traducir a los padres que hablan español, mandarín y armenio entre otros idiomas.

“Ayudar a los maestros de mis hijos y hacerme visible en la escuela para mis hijos ha tenido un impacto muy positivo académicamente”, dijo Felix. “Definitivamente he visto mejoras”.

Novoa compartió que no podría pedir un mejor trabajo. Ella tiene la oportunidad de estar cerca de sus hijos, puede ayudar a otros padres a apoyar a sus propios hijos y tener un ingreso al mismo tiempo.

Cuando comenzó a trabajar en el centro hace tres años, dijo que quería crear un entorno muy diferente al que tuvieron sus padres cuando ella estaba en la escuela.

“Mi madre ni siquiera podía acercarse a la oficina. Ella estaba asustada. Queremos que nuestros padres se sientan bienvenidos y apreciados”.

 


Traducción al Español financiada por The Eli and Edythe Broad Foundation. LA School Report mantendrá el control editorial absoluto sobre el contenido.

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