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Un nuevo requisito en el LAUSD está impidiendo que algunos padres se ofrezcan como voluntarios en las escuelas

Esmeralda Fabián Romero | October 14, 2018



Padres voluntarios en un taller de alfabetización en la Primaria Amestoy del LAUSD.

Los padres que desean ser voluntarios en sus escuelas se han encontrado con un nuevo obstáculo este año: una nueva política del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles les impide ayudar a los maestros en el aula, y algunos programas han quedado suspendidos.

A partir de este año escolar, el LAUSD requiere que los padres que tienen algún contacto con los niños pasen por el chequeo de  huellas digitales que ya algunos padres han calificado de complicado e inconveniente.

La política del distrito se formalizó en agosto del año pasado, pero este es el primer año escolar completo que se requiere en cada campus. Antes de este año, solo a los padres que tenían un contacto significativo con los estudiantes se les pedía que se les tomaran las huellas digitales, y a discreción del administrador de la escuela.

La semana pasada, ocho semanas después de que comenzara el año escolar, el primer grupo de padres de la Primaria Overland de West Los Angeles, 19 de ellos, finalmente recibió su permiso de voluntario. “Pero tenemos 250 en espera de ser procesados”, dijo la directora Anna Born. El distrito ha estado trabajando con ella, agregando más espacios en el centro para las citas de toma de huellas digitales.

Born dijo que su programa del jardín escolar se ha quedado detenido y los maestros también están perdiendo ayuda en els salón de clases.

“Por supuesto que los maestros extrañan a los padres. Yo extraño a los padres. Todos extrañamos a los padres”.

“Entiendo que la posición del distrito es difícil porque queremos que todos los niños estén seguros, y ese es el propósito de las huellas. Pero es difícil cuando nosotros, como comunidad, hemos tenido voluntarios trabajando en las aulas durante años y no ha habido ningún  problema “.

Ella añadió,  “entiendo que será difícil para todas las escuelas del distrito”.

Hasta el viernes, el distrito había procesado 1,688 huellas dactilares. “Actualmente estamos trabajando con nuestras escuelas si hay un programa dirigido por padres que experimentan problemas con las huellas digitales”, dijo un portavoz del LAUSD. El año pasado, 16,267 solicitudes de voluntarios fueron procesadas.

Para obtener una credencial de voluntario, los padres tienen que tomar las huellas digitales porque eso notifica al distrito si una persona ha sido arrestada o ha cometido un delito. El proceso requiere citas que deben ser hechas por la oficina de la escuela, y los padres han informado que ha sido difícil encontrar una cita. Luego, el padre tiene que ir a uno de los siete sitios, lo que para algunos requiere un viaje a través de la ciudad. Una vez que el padre está autorizado, él o ella debe recoger el permiso en persona en la escuela.

También hay una tarifa de $ 56 cobrada por el FBI y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. El mes pasado, el Superintendente del LAUSD Austin, Austin Beutner y la Presidenta de la junta, Mónica García, enviaron una carta al fiscal general del estado y al superintendente estatal para pedir ayuda para que se eliminara la tarifa.

Beutner dijo durante su primer gran discurso político el mes pasado que el distrito necesita “facilitar que los padres se ofrezcan voluntarios sin sacrificar la seguridad de los estudiantes”.

Los solicitantes también deben presentar un número de Seguro Social y una licencia de conducir o tarjeta de identificación de California, lo que podría ser una barrera para los padres que están indocumentados. En LAUSD se estima que aproximadamente 1 de cada 4 estudiantes está indocumentado o tiene un padre que está indocumentado.

Las Escuelas Públicas de Chicago implementaron una política similar este año escolar, después de que el diario Chicago Tribune expuso cientos de incidentes de abuso sexual en las escuelas. Pero ya ha planteado la preocupación de que los padres inmigrantes indocumentados al tener que elegir entre su seguridad y la participación en la escuela de sus hijos.

En la 20th Street Elementary de South Central, en un vecindario de bajos ingresos cerca del centro de la ciudad, el director Mario Garcielita dijo que los padres necesitan más ayuda para pasar por el proceso, por lo que el responde por cualquier padre que quiera ser voluntario, haciéndose cargo del papeleo y de llevarlos a la cita, luego el mismo paga la cuota del presupuesto de la escuela.

Alicia Liotta, una madre de Overland, dijo que los programas dirigidos por voluntarios se han detenido porque los padres todavía no han conseguido las citas o sus permisos  y “no están contentos con el proceso”.

“Simplemente creo que están haciendo que sea muy difícil para los padres ingresar al aula, y eso es lo que necesitan las escuelas, especialmente teniendo en cuenta los recortes escolares”, dijo Liotta.

“No estoy diciendo que no deberíamos tener las huellas digitales, pero creo que el proceso debería ser más fácil”, dijo Liotta. “Creo que el distrito está haciendo cada vez más difícil para los padres participar en las escuelas”.

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