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A pesar del miedo a la deportación, estudiantes DACA no renuncian a su sueño universitario

Esmeralda Fabián Romero | November 22, 2016



Carolina Martínez y Kathia García, beneficidas de DACA.

Carolina Martínez y Kathia García, beneficidas de DACA.

Miles de estudiantes indocumentados, conocidos como “Dreamers” están temerosos de su futuro en este país, bajo la nueva administración presidencial Trump. Incluyendo los miles de beneficiarios de DACA, que por todo el país se preguntan no solo si continuarán protegidos para permanecer aquí, sino también si sus sueños de ir a la Universidad se verán truncados.

Kathia García, quien nació en Guerrero, México y llegó desde muy pequeña a este país  lleva cuatro años protegida bajo el DACA. Lo que le permitió recibir un permiso de trabajo y un número de seguro social que le dio la oportunidad de continuar con su educación superior.

Tras asistir al colegio comunitario de Glendale, García logró transferirse y graduarse de la Universidad Estatal de California Los Angeles (CSULA) con un título en Sociología. Ella cree que un estatus legal no debe truncar los sueños de alcanzar una educación universitaria.

“Siempre tenía esa preocupación sobre lo que iba a hacer cuando terminara de cursar el colegio comunitario. Tenía  mucho miedo, pero siempre supe que tenía que seguir estudiando”, recuerda la joven graduada de Lincoln High School. “Con DACA pude aplicar para un trabajo y pude comenzar a hacer planes para el futuro”.

Un futuro sin duda incierto para los beneficiarios de DACA, tras las declaraciones del presidente electo Trump de deportar a unos 3 millones de indocumentados y de terminar con el programa DACA.

Luis Pérez, director de servicios legales de CHIRLA invito de forma urgente esta mañana a los recipientes de DACA  a que renueven sus beneficios del programa antes del 19 de diciembre, fecha en que se vence la renovación y los actuales beneficiarios del alivio estarían perdiendo su protección ante una posible deportación.

“Si su DACA se va a vencer en 2017, que la renueven. Creemos que los primeros meses de la presidencia de Trump serán los mas difíciles. Ahora todo es especulación”, dijo Pérez. “Cualquier cosa que pase estarán en mejor posición si tienen DACA renovado”, sugirió.

Para aquellos que piensan solicitar los beneficios de DACA por primera vez, este recomendó esperar hasta después de que Trump comience su ejercicio como presidente y ver cuáles son sus opciones.

García entiende que hay suficiente razón para tener miedo pero cree que sobre todo los estudiantes más jóvenes que aún cursan la preparatoria “deben de convertir ese miedo en algo que sea productivo para ayudar a  la comunidad, para mantenernos unidos. No hay que escondernos, esa no es la solución. Es mejor renovar el DACA por el tiempo que podamos mantenerlo”, opinó.

Ella confesó haberse sentido segura y con los mismos derechos durante sus años como universitaria, a excepción de la ayuda financiera que los beneficiarios de DACA no son elegibles para recibir.

El programa DACA entró en vigor por una orden ejecutiva del Presidente Obama en el año 2012, brindando un alivio migratorio que protege de la deportación a aquellos jóvenes que llegaron a los Estados Unidos  antes de los 16 años de edad y asisten o se graduaron de la preparatoria, sin tener algún antecedente criminal.

García, quien trabaja para un programa para después de escuela, está convencida de que para los estudiantes DACA en California existen leyes como la AB540 y el CA Dream Act que continuarán protegiendo sus sueños universitarios  a pesar de las nuevas leyes de inmigración que puedan implementarse a nivel federal con la nueva administración.

Además en su experiencia, muy pocos estudiantes indocumentados como ella han querido dejar el estado dorado para estudiar en otros estados donde no existen este tipo de protecciones. De acuerdo con el artículo “Estudiantes temerosos de promesas de Trump de terminar DACA y cumplir deportaciones- y el fin de sus sueños universitarios” en la publicación The 74, el temor es generalizado a lo largo y ancho del país, donde se han beneficiado con DACA unos 800,000 jóvenes, de los cuales casi la mitad viven en California.

“Si existe mucho miedo de ir a colegios en otros estados donde no existen estas leyes pro inmigrantes y por eso muchos permanecen en California”, finalizó García, cuyo sueño universitario ya se ha cumplido y dijo no descansará hasta que más jóvenes en su situación puedan cumplirlo también.

 

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